EL SISU QUE
LLEVAMOS DENTRO: EL CASTILLO-PUCHE EN FINLANDIA
El
“sisu” es un término de compleja traducción, pues no existe en castellano una
palabra capaz de definir con precisión la forma de afrontar la vida propia de
Finlandia. Se trata de una manera de ser basada en enfrentar las dificultades
desde la más profunda fortaleza interior, demostrando resiliencia, valentía y
templanza en las situaciones más adversas. Ese espíritu es el que doce de
nuestros alumnos de 1º de Bachillerato, acompañados por tres profesores, han
tenido la oportunidad de interiorizar durante su estancia en Vaasa este mes de
febrero, cuando el invierno obliga, más que nunca, a encontrar el “sisu” que
llevamos dentro.

“Enriqueciendo
vidas, abriendo mentes” es el eslogan Erasmus+ en toda la Unión Europea, cuatro
palabras que resumen a la perfección el objetivo de estos proyectos, el fomento
de un sentido de unidad, cooperación y multiculturalidad en nuestros jóvenes. En
este contexto, el proyecto “Habits for Success” (Hábitos para el Éxito), ha
sido la piedra angular sobre la que jóvenes finlandeses y españoles han
despertado su “sisu” a través del trabajo en equipo, la reflexión, el
autoconocimiento y la comprensión no solo de las diferencias que nos
enriquecen, sino, sobre todo, de las similitudes que nos unen.

Las
relaciones interculturales constituyen el eje vertebrador de las movilidades
Erasmus+. Relaciones trabajadas tanto en las mencionadas actividades como en la
convivencia diaria en el centro anfitrión y también en el ámbito familiar, pues
nuestros alumnos han podido descubrir a través del día a día con las familias
que los acogían la riqueza del país escandinavo mientras tomaban conciencia de
la resiliencia y adaptabilidad que hay en ellos mismos para sobrellevar la
rutina diaria en un entorno nuevo y sorprendente, que les ha presentado
inesperados desafíos.

Igualmente
desafiante han sido las múltiples actividades con las que nuestros socios
finlandeses los han sorprendido. Los deportes de invierno, como el esquí de
fondo o el descenso en trineo, se han convertido en nuevas pruebas para poner a
prueba esa fuerza interior. Ahora bien, la mayor demostración de resiliencia
llegó con los baños en aguas heladas en las gélidas costas del mar Báltico. Tan
finlandeses llegaron a sentirse los alumnos del Castillo-Puche que obtuvieron
la recompensa de contemplar la aurora boreal iluminando el estrellado cielo de
Finlandia.
Finlandia
es, sin duda, un país de temperaturas extremas, que durante la estancia ha
llegado a mostrarles temperaturas de hasta -21ºC en los días más fríos. Sin
embargo, la calidez de toda la comunidad que les ha acogido, desde el alumnado
y el profesorado hasta las familias anfitrionas y el equipo del centro Vasa
Övningsskola, ha convertido la experiencia en una de las semanas más cálidas
del invierno.